sábado, 28 de mayo de 2011

Mi confrontación con la docencia

El trabajo que a continuación presento, fue elaborado de acuerdo a un análisis constructivo gracias la participación del grupo 68 de la Especialidad en Competencias Docentes Para la Educación Superior dentro de las actividades correspondientes a la Unidad I.


INTRODUCCIÓN

En nuestra vida cotidiana tenemos que lidiar con numerosos conflictos, aprendemos a resolverlos de diversas maneras y finalmente, nos sentimos satisfechos por tener la capacidad de hacerlo. En la educación, existe un universo de problemas que hay que resolver, es responsabilidad del maestro traer a la luz cada situación.
Mi trayectoria aún es corta, pero suficiente para darme cuenta del compromiso que al aceptar ser docente, tenemos que asumir con responsabilidad. Sin duda, se viven momentos buenos y malos, hay satisfacciones; pero también insatisfacciones. Hay alegrías; pero también tristezas. Hay agradecimientos; pero también ingratitudes.
Las circunstancias de la vida me han puesto en este camino  -que jamás pensé ejercer tan pronto- en el cual encontré mi verdadera vocación. Mi experiencia de dos años, me ha enseñado mucho.

DESARROLLO

Fue difícil incorporarme a esta labor, porque jamás pensé que lo haría (siendo hijo de maestros). Mi ambición por seguir estudiando me obligó a conseguir un empleo donde pudiera darme el tiempo de seguir con mi preparación en TIC. Hace dos años aproximadamente me inicié como docente gracias a la oportunidad que me ofreció el CECYTED “Colegio de Estudios Científicos y tecnológicos del Estado de Durango”. En aquella ocasión, recuerdo que solo buscaba algo temporal, un contrato de 6 meses que me pusiera a prueba, pero en mi transitar, me di cuenta que el ser maestro es uno de las profesiones más difíciles que hay, y sobre todo, es muy bonito enseñar y compartir tu vida con personas que te aceptan sin condiciones y te dan la oportunidad de que tú seas su maestro. El tener una estrecha relación con los alumnos y que te  admiren por lo que has logrado, despertó aún mas el interés por compartir con ellos todo lo que la vida a escasa edad, me ha enseñado.
Pienso que el ser profesor, es una profesión de mucha seriedad, dedicación y admiración porque por nosotros pasarán muchas generaciones de jóvenes que serán el futuro de nuestro país y si hacemos bien nuestro trabajo, ellos serán excelentes profesionistas y profesionales. Siento que estoy en una de las mejores etapas de mi vida y que me gusta.
Me he enfrentado a diversidad de problemas dentro del aula como: comportamientos inadecuados de los alumnos, problemas familiares, económicos, alumnos con edades diferentes, capacidad de aprendizaje distinto, entre otros. Pero he salido adelante pese a todo eso.
Siempre me he cuestionado si la manera en la que hago las cosas es la correcta, si las decisiones que tomo también lo son. Trato de ser, más que un profesor, un amigo en el que se apoyen y depositen la confianza para que las actividades que planeo en cada clase tengan mayor provecho.
Durante esta pequeña trayectoria, he vivido grandes momentos de satisfacción y eso me impulsa a ser mejor. El reconocimiento de los alumnos que he dejado en otras escuelas y aclaman mi regreso, lograr que un alumno continúe con sus estudios, cuando sus aspiraciones eran nulas, son sin duda, algunas de las satisfacciones más agradables que he tenido.
El profesor se enfrenta a un sin número de situaciones pero las decisiones que toma, siempre serán las correctas, para bien o para mal; la experiencia es la que te hace mejor como docente.

CIERRE

Los momentos que he pasado con todos mis alumnos, no los cambiaría por nada. Ha sido toda una experiencia maravillosa poder ser parte de la vida de cada uno de ellos y saber que, aún cuando he hecho todo lo humanamente posible por ser un buen maestro, me falta mucho por aprender, pero también sé que la perfección no existe y eso me da la confianza para seguir en este largo camino sin fin, que estoy dispuesto a recorrer junto a las personas que crean en mí, ayudándolos a vencer cualquier obstáculo para llegar siempre a la meta.

2 comentarios:

  1. Hola mi estimado compañero José Luis, aquel docente que no haya tenido problema alguno con sus grupos que arroje la primera piedra, pienso que todos hemos tenido problemas con los estudiantes en algún momento de nuestra labor docente, al igual que tu, no soy docente por formación. Sin embargo, algo que me ha funcionado muy bien es que he aprendido de mis compañeros a través de pláticas de café, etc.

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  2. José Luís:
    Reconocer la trayectoria docentes permite construir más de lo errores que de los aciertos, lo positivo de la construcción es la actitud, concepto que ha caracterizado las opiniones del grupo.
    Luz Elena.

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